viernes, 8 de febrero de 2013

Dos ojos se pintan en el firmamento, una estrella se une a la vía láctea. Su nombre será susurrado dulcemente por cada brisa y vivirá en el sonido de todo gato que ronronea, en el olor de un bizcochuelo casero, en el canto de cada grillos y en cada abrazo. Dormirá en cada planeta y de noche vendrá a contarme cómo es Saturno, acerca del frío de Neptuno. Cuidará de cada niño astro y de cada niña en Re Lejano. Estará en cada vena, en cada célula, en mis mitocondrias. En cada raíz, en cada hoja, en cada pétalo de margaritas (porque en la primera vez, pensé que ese era su nombre) (Un te amo y un Nos vemos a la tarde Cocoa)

No hay comentarios:

Publicar un comentario