lunes, 6 de agosto de 2012
Hoy mezclaba pintura y surgió tu color. Aprecié su parecido a vos.
A la hora de terminar mi rompecabezas faltaba tu pieza, la había tirado a la basura sin querer. Entonces removí toda mi mugre para encontrarte, tratarte mejor y terminar de cerrar mis cosas.
Si eso no es lo más metafórico de lo que nos pasa, no sé lo que es.
Entonces, espero que el acrílico no sea tóxico, porque deseo emborracharme de tu color. Deseo que mezclemos nuestros tintes y seamos uno.
Pero la timidez me para y me prohibe correr el riesgo de salir lastimado. Entonces, por el momento, prometo escribirte un libro de poemas escondidos, sólo para que cuando esa timidez se aleje, leertelos y esperar a que me aceptes.
Para aquel día capaz que nuestros cabellos sean grises o la estrella más grande ya se haya apagado.
Espero que ese día no sea tan lejano y que, a pesar de una distancia física y emocional, seamos uno.
Té con leche, porque tan negro no soy.
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Y te faltó azúcar en ese té!
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